Estamos en un momento crucial de nuestra historia. Aislando nuestros aliados e ignorando amenazas emergentes que enfrentamos, el Presidente Trump ha disminuido a América como un poder mundial y dejado a los americanos/as menos seguro y más débil en el mundo.

Estamos en una trayectoria peligrosa y necesitamos cambiar el curso. Kamala cree que se requiere un liderazgo americano y una presidenta que se mantenga fiel a nuestros valores en casa, así como en el exterior.

Eso significa que América debe luchar junto a sus amigos y aliados–no sola. Durante su tiempo en la Casa Blanca, el Presidente Trump ha menospreciado las alianzas e instituciones que hemos pasado décadas construyendo en cada esquina del mundo. Kamala cree que América es más fuerte cuando invertimos en relaciones y alianzas críticas–desde la OTAN y Organización Mundial del Comercio y con aliados clave, tal como Japón, India, México, y Corea. Bien sea una amenaza nuclear de Corea del Norte o Irán, el caos y la opresión en Venezuela, enfrentar las prácticas injustas de comercio de China, o combatiendo los ciberataques Rusos en nuestra democracia, los Estados Unidos es más efectivo en enfrentando los retos globales cuando trabajamos en coordinación con nuestros socios.

Dar nuestra espalda al mundo no es una opción: los Estados Unidos y nuestros aliados enfrentan amenazas reales a nuestra seguridad— desde la agresión Rusa hasta el terrorismo internacional— y necesitamos tener claridad y ser determinados y proactivos enfrentandolas.

El liderazgo y valores Americanos también significa, prepararse para una serie de amenazas nuevas y emergentes, incluyendo ciberseguridad, la propagación del terrorismo en y más allá del Medio Oriente y la amenaza de actos de terror en casa de la supremacía blanca. Ignorando estas amenazas que están ocurriendo en tiempo real, el presidente Trump ha puesto la seguridad de América en riesgo. Como presidente, Kamala invertirá en nueva tecnología, para fortalecer la infraestructura crítica de América, incluyendo la aprobación de su proyecto Elecciones Seguras para proteger en contra de interferencia externa a nuestra democracia. Ella inmediatamente se re-incorporará al Acuerdo de París y hará la cooperación climática una prioridad diplomática clave para los Estados Unidos. Ella enfrentará la supremacía blanca mediante el restablecimiento de la Unidad de Inteligencia para el Terrorismo Doméstico y revertirá los recortes del Presidente Trump a programas designados para combatir el nacionalismo blanco.

Finalmente, el liderazgo y valores Americanos significa recordar quienes somos. Lo que le hace fuerte a América son los mismo valores que la administración Trump pone en riesgo: liderazgo reflexivo y deliberado el uso de diplomacia y el desarrollo en adición a defensa, un compromiso con los derechos humanos y la búsqueda de la paz e el respeto a nuestros veteranos y miembros del servicio.

Kamala cree que estos valores estan el centro de nuestra política exterior. Como presidenta, ella trabajará con nuestros aliados y líderes locales para acabar con las guerras en Afganistán e Irak y los compromisos militares extendidos en lugares como Siria. Ella lo hará de manera responsable–consultando nuestros generales y embajadores, no a través de un tweet. Ella revitalizará nuestros cuerpos diplomáticos y el Departamento de Estado. Ella continuará su insacudible apoyo a Israel y trabajará hacia una solución de dos-estados, de manera que Palestinos e Israelíes puedan gobernarse a si mismos en seguridad, dignidad y paz. Ella detendrá la adquisición de armas nucleares por Iran, sin aislar a los Estados Unidos diplomáticamente o arriesgar una guerra innecesaria.