El sistema educativo de nuestra nación debería ser una maquina de oportunidades. Desafortunadamente, esto está lejos de la realidad para muchos de nuestros estudiantes, particularmente estudiantes de bajos ingresos, estudiantes que viven en áreas rurales, estudiantes de color y estudiantes con discapacidades. Debemos luchar por un sistema de educación pública justo y equitativo que dará paso a escuelas mejores y a una mejor desenlace de vida para nuestros niños.

Enfrentando esta desigualdad requiere un enfoque comprensivo que garantizará que todos los niños tengan la oportunidad de prosperar desde sus primeros años. Kamala cree que el acceso a la educación es un derecho civil fundamental. Como presidenta, Kamala luchará para que la educación pública sea más justa y equitativa.

Los estudiantes tampoco deberían temer décadas de deuda solo porque quieren salir adelante. Hoy en los Estados Unidos, los estudiantes se gradúan con tanta deuda que muchas de las veces no pueden tomar el trabajo que desean, iniciar un negocio o empezar una familia. Incluso varias de las veces estos recién graduados no pueden pagar sus cuentas mensuales. Como presidenta, Kamala aliviará las deudas exorbitantes de hoy y garantizará que los estudiantes del futuro puedan asistir a la universidad sin deudas.

Finalmente, en los Estados Unidos los maestros se ven enfrentados a una crisis. Los salarios que reciben no son lo suficiente para cubrir los gastos diarios. Kamala hará la inversión federal más grande en la historia de los Estados Unidos para cerrar la disparidad en salario de maestros durante su primera administración. Su plan proporcionará un promedio de $13,500 de aumento a cada maestro de escuela pública.

Cuando el presidente Lyndon B. Johnson hizo su histórica inversión en educación en 1965, le dijo al país que era para «construir un puente entre el desamparo y la esperanza». Cincuenta y cuatro años después, esta desigualdad sigue, pero Kamala está dedicada a seguir construyendo este puente como presidenta.