Nuestro sistema de justicia criminal sufre de fallas profundas, está contaminado de prejuicios y necesita ser reformado urgentemente. Esto no es algo que Kamala tuvo que aprender, sino es algo que ella siempre entendió. Habiendo crecido en el medio del movimiento de derechos civiles, su madre inculcó en ella la creencia de que la justicia era algo por lo que tenía que luchar.

Es por eso que Kamala decidió ser una fiscal: para darle una voz a quienes necesitaban que abogaran por ellos y para cambiar el sistema desde adentro. Como Fiscal del Distrito, Kamala creó uno de los primeros programas de incorporación a la sociedad para que jóvenes arrestados por crímenes relacionados a drogas pudieran recibir entrenamiento laboral y programas de consejería en vez de ir a la cárcel. Como Fiscal General, el Departamento de Justicia dirigido por Kamala se convirtió en el primero de todos los estados en establecer un programa para que los policías llevaran consigo cámaras durante sus intervenciones e inició el primer entrenamiento sobre prejuicios implícitos y procesos de justicia en el país. Ella inició investigaciones sobre patrones y prácticas relacionadas a acciones discriminatorias por parte de las agencias policiales y fue una pionera en iniciar programas de transparencia de información durante procesos policiales. Como senadora, Kamala ha abogado por reformas de sentencias e introdujo legislación bipartidista para eliminar el sistema de pago de fianzas en el país.

Como presidenta, Kamala continuará luchando de principio a fin por una reforma de justicia criminal. Con el fin de asegurar la rendición de cuentas y la vigilancia constitucional, ella redoblará la división de derechos civiles del Departamento de Justicia, renovará y expandirá investigaciones hacia patrones y prácticas, reforzará decretos por consentimiento, y apoyará legislación para eliminar las prácticas de discriminación raciales.

Para culminar la era de la encarcelación masiva, Kamala tomará acción para legalizar la marihuana, reformará leyes federales de sentencias, culminará con las cárceles privadas y el lucro al mantener a personas encarceladas, y presionará a los estados para que hagan el tratamiento y rehabilitación por ofensas relacionadas a las drogas prioridades. También, buscará moratorias federales a la pena de muerte.

Para asegurar que a aquellos que salgan de prisión puedan reincorporarse a sus comunidades, Kamala comenzará por luchar para que se borren de los récords aquellas ofensas relacionadas con la marihuana, además de aumentar las inversiones para la reincorporación a la sociedad y programas de entrenamiento laboral . También, tomará acción ejecutiva para prohibir el llamado “ban the box” para que los empleadores o jefes consideren a los candidatos basado en sus cualificaciones y no en su récord criminal—-para eliminar el estigma de condenas previas.